Edición Catorce

martes, 24 de noviembre de 2009



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LA MASA ELECTORAL EN ACCIÓN





MARCHA HACIA LA ALCALDÍA. El pasado 12 de noviembre, frente a la sede de la Registraduría Municipal del Estado Civil, los seguidores de uno de los cinco candidatos a la alcaldía se tomaron la vía para manifestar su apoyo. La fiesta de las urnas tendrá lugar el 13 de diciembre. La misma será vigilada por 1.500 jurados instalados en 13 puestos de votación. Ojalá en esta oportunidad Sogamoso sea un afortunado ganador.

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Del Director


Sí, pero no…
Que la cultura sea una de las franjas de la bandera de un alcalde para intentar cambiar la mentalidad de una comunidad como la nuestra, tan aislada de esos menesteres, es más que plausible. Sí, aquí y en cualquier parte  los aplausos deben resonar. Esperamos que la otra franja de esa bandera, la de mejorar la parte física, haya recibido mayores aplausos.
Es innegable que el alcalde Enrique Camargo Valencia intentó hacer la tarea, pero a su estilo, sin procurar convertirla en una política cultural dentro de su plan de desarrollo. Ninguna administración anterior intentó algo parecido; por el contrario, como que estuvieron divorciadas de esas tareas, manejaron a su antojo el Consejo Municipal de Cultura. Lo curiosos es que Enrique Camargo no pudo manejar el Consejo Municipal de Cultura porque ni siquiera en los casi dos años de su mandato ese organismo se logró constituir.
El alcalde Camargo se acercó a la cultura e intentó que los sogamoseños se acercaran a sus distintas manifestaciones, pero sin empezar por donde ha debido empezar: la creación de escuelas de formación, para que desde la niñez se comenzara el cambio que quiso hacer de la salud mental y física de los sogamoseños. ¿Qué bueno que los barrios y veredas se hubiesen inundado con escuelas de formación, como algunos de los gestores se lo propusieron durante su campaña electoral, con el ánimo de darles vida y razón de ser a los salones comunales del municipio. Esa propuesta el candidato a alcalde la recibió a través del ingeniero Miguel Ángel Camacho en la sede de la Fundación Siembra,  quien con especial alborozo fue tomando nota de lo allí hablado, pero que iniciado el mandato lo hablado fue sembrado en el huerto de las promesas electoreras.
Enrique Camargo sí se acercó a la cultura e intentó acercar a los sogamoseños a ese quehacer, pero de ahí no pasó. Ofreció programas de recreación cultural, pero no estableció una política cultural, tanto que alguien se atrevió a expresar: “El alcalde Camargo ha  sido el mejor administrador que ha tenido el Teatro Sogamoso en los últimos años”.
Su compromiso con las actividades culturales, en los dos últimos meses se destiñó cuando se olvidó de cumplir lo ofrecido a los organizadores del Concurso Nacional de la “Canción por la Paz” y del Festival de Culturas de Nuestra América “Abya Yala”, eventos en los que, además, la primera autoridad del municipio se hizo presente.
Ojalá, los pesos que se les negaron a los organizadores de estos dos eventos, verdaderamente culturales, se destinaran al inicio de la recuperación física de la Casa del Corregidor (donde hoy funciona la Casa de la Cultura, el Concejo Municipal y el café Nompanín), cuyo estado de abandono no debe seguir siendo la vergüenza de la ciudad.
¿Y por qué a la Casa de la Cultura las administraciones municipales no le dan el estatus que merece? Empecemos por reconocerle la personería jurídica, aplicando los trámites legales que sean necesarios, y facilitar que quienes han luchado por mantenerla viva sigan adelante en esa empresa, a la vez que revivir la Biblioteca “Alirio Pedraza Becerra”, para brindarle otra oportunidad cultural a los sogamoseños. En conclusión, Camargo Valencia quedó en deuda con la cultura.


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BALLESTAZOS




Médicos sin instrumental. En días pasados acudimos a uno de los médicos de la Nueva eps, en el barrio Santa Helena, para que nos hiciera una toma de tensión arterial. Y sorpréndanse: el médico no se negó a nuestra petición, de inmediato salió al consultorio vecino a que le prestaran un tensiómetro y al regresar con el aparato en mano comentó: ¿Cómo estaremos de mal que aquí todo es prestadito?  ¿Con esta muestrica de tacañería será posible creer que la Nueva eps nos da más vida?
¿Shakira en Sogamoso? Un émulo de la internacional cantante colombiana Shaquira parece que estuviera entronizado en la administración municipal. Si señores, pues el tal funcionario es sordo, ciego y mudo, tanto que no reacciona a los reparos que hemos venido haciendo respecto del alumbrado público en la ciudad. Ese servicio, donde lo hay, debe suspenderse todos los días a las seis de la mañana, pero vemos las lámparas prendidas en diversos sectores hasta después de las 7:30 de la mañana. El gobierno nacional ha formulado un llamado para que todos ahorremos energía, pero el émulo local de nuestra Shaquira nada que se inmuta. Y a propósito, ¿en la administración municipal a este funcionario quién lo ronda?
Concejal sin toga ni birrete. Conocimos un extenso comunicado firmado por el concejal Mauricio Morris en el que, según su leal saber y entender, descalifica la actuación del Consejo de Estado al declarar nulo el acto administrativo mediante el cual se declaró elegido al arquitecto Enrique Javier Camargo, e intenta sentar cátedra jurídica. En el primer punto de su comunicado el concejal Morris expresa: “Para mí es absurda, irracional e incoherente o descarada la decisión por el Consejo de Estado, que anula la elección del Alcalde de Sogamoso, pues pasa por encima y atropella seriamente los derechos y la voluntad de una ciudad, que eligió su mandatario, más aun, en el caso de Sogamoso, donde por causa de unas firmas, que se presentaron simplemente para la inscripción de un movimiento político, antes de la elección, pero donde la elección, fue transparente en las urnas”. Con semejante pronunciamiento, lleno de tanta sindéresis, no es posible entender por qué el alcalde Camargo no acudió a los servicios jurídicos del futuro contador público para que lo sacara avante ante el Consejo de Estado.
¿Quién fue el burro? En el comunicado de marras, creemos que al concejal Morris se le fueron las luces en el párrafo que a continuación transcribimos textualmente: “…162 firmas, canceladas por muerte, entonces de las 21.201 firmas, no están muertos miles y miles como algunos calumniadores le hicieron creer al Pueblo! Además esto se le debe a un tipo al le dicen BURRO (no sé porque), enemigo acérrimo del alcalde, quien se tomó el penoso cargo de ir hasta el Cementerio y anotar unos cuantos nombre, en las listas que el pidio en el directorio de Camargo, donde pocos lo conocían…” No le queda bien al concejal Morris intentar hacer una defensa acudiendo a la ofensa. El “burro” al que usted se refiere tiene un nombre y un apellido bien conocidos, precisamente porque es quien más interviene en el espacio de participación ciudadana que el concejo concede antes de iniciar formalmente sus sesiones. Ojalá el concejal Morris hablara con ese “burro” para éste le explique qué pasó con las firmas que dejaron en la cuerda floja al alcalde de Sogamoso. Si el concejal Morris posa de defensor de los animales eso no le da derecho para maltratar a un ser humano.
Ahora en el canal 76. De manera arbitraria Telmex cambió de lugar al único canal boyacense “TELESANTIAGO DE TUNJA”, quitándolo de 21 al 76, lo que se considera un golpe bajo de parte de los dueños de la empresa mejicana al medio boyacense. Vinieron unos españoles y cerraron Caracol Sogamoso y ahora unos mejicanos hacen gala de su autoritarismo. Es hora que las organizaciones de periodistas en Boyacá se pronuncien contra tanto atropello. Invitamos a los seguidores de TELESANTIAGO TUNJA sintonizarlo ahora en el canal 76.
Para que no panda el cúnico. En diálogo con periodistas locales el alcalde Enrique Javier Camargo dio la seguridad de que Plan  de Desarrollo “Sogamoso Piensa en Grande” practicamente está listo, armado y cofinanciado. “Hace falta la ratificación de unos compromisos del gobernador José Rozo Millán respecto del ‘Plan Parques’, con lo cual el plan de desarrollo quedará a 31 de diciembre listo para la ejecución de las diferentes obras planteadas en su propuesta de gobierno”.
Para investigar. Que la nueva camioneta de la Compañía de Servicios Públicos de Sogamoso, al servicio de la gerencia, fue estrellada a comienzos del mes de octubre, para algunos, en viaje a Melgar y para otros en Villa de Leiva, y que el daño fue pagado con dineros de la empresa, según unos, y según otros por el conductor del vehículo. Se dice que no se hizo uso del amparo que tiene el automotor para no dejar huellas y su reparación se hizo en Bogotá. 20 días despues del accidente la camioneta volvió a verse en Sogamoso, como si nada hubiera pasado. Ojalá los órganos de control de la administración municipal dejaran conocer qué pasó, quiénes viajaban a la hora del accidente y qué clase de misión  atendían sus ocupantes. “Transparencia en todo” fue un eslógan que predicó el alcalde Camargo.
La imparcialiad de Héctor. El pasado 12 de noviembre, tras conocer los nombres de algunos de los candidatos a la alcaldía de Sogamoso, el director de Radiosucesos RCN Boyacá le dejó una consigna a su corresponsal en Sogamoso: “Israel, ojo con el nombre de Gabriel Peña Baracaldo, que tendrá el respaldo del Partido Verde”. De esta manera Héctor José Vargas no oculto sus afectos por el  movimiento que preside Jorge Eduardo Londoñó y con esa voz de alerta prácticamente estaba pidiendo un tratamiento especial en materia de noticias para Peña Baracaldo. ¿O no?

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Lente Cívica




PROPIEDAD PRIVADA. La ampliación que se hizo de los andenes de la calle 11, en la pasada administración municipal, fue para garantizarle a los peatones su espacio público, pero, como ocurre en la amada “Ciudad del Sol”, donde las autoridades llegan ciegas o viven con tapaojos, nadie le pone freno a los abusos. A los dos costados del Cementerio Central, los dueños de dos talleres cercaron con estos bolardos el área de ingreso a los mismos. Creemos nosotros que no existe justificación de ninguna índole para que se haya autorizado o permitido la construcción de esas pequeñas barreras.

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teresa victoria dávila, quinta alcaldesa de sogamoso

Asumió para reemplazar a Enrique Javier Camargo

Sogamoseños convocados para elegir el 13 de diciembre próximo a su nuevo mandatario municipal.





Teresa Victoria Dávila, alcaldesa encargada de Sogamoso.

La bacterióloga Teresa Victoria Dávila Sanabria se posesionó el pasado 29 de octubre como la quinta alcaldesa de Sogamoso, convirtiéndose así en la quinta mujer que ocupa ese cargo en la historia de Sogamoso.


Enrique Javier Camargo, alcalde saliente.
Su nombramiento lo hizo el día anterior el gobernador de Boyacá, José Rozo Millán, tras haber recibido el beneplácito del alcalde saliente Enrique Javier      Camargo Valencia para convertirla en su reemplazo en el primer empleo municipal, al .no poder éste terminar su mandato por fallo del Consejo de Estado, que anuló su elección.
Teresa Victoria Dávila Sanabria, bacterióloga egresada de la Universidad Javeriana y especialista en gerencia social de la ESAP, se venía desempeñando como Secretaria Desarrollo Humano de la Gobernación de Boyacá, tiene una experiencia de 19 años de trabajo social y comunitario en el departamento, directora de la Fundación “Granito de Mostaza”, Mujer Comfaboy 2004, Mujer Cafam Boyacá 2006, coordinadora del Centro de Desarrollo Empresarial de Sogamoso y Directora de Grupos Poblacionales.
En el acto administrativo de nombramiento de la alcaldesa encargada de Sogamoso, el gobernador José Rozo Millán, previo concepto de los delegados departamentales de la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo nacional Electoral, fijó la fecha del 13 de diciembre para la elección del nuevo alcalde de la ciudad.
El ex alcalde Enrique Camargo, quien ha recibido numerosas voces de solidaridad por la gestión que alcanzó a adelantar en los 22 meses en que se desempeñó como mandatario municipal, anunció que su movimiento estará participando con candidato propio en los próximos comicios. A su salida de la alcaldía, quienes hasta este día fueron sus compañeros de trabajo le dieron la más efusiva de las despedidas, mientras con a voz en cuello coreaban la consigna “El pueblo unido jamás será vencido”.
Por su parte, la alcaldesa encargada anunció que seguirá con los programas que venía desarrollando el alcalde Camargo, dado que los conoce.
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Alcaldesas de Sogamoso
La llegada a la alcaldía de Sogamoso, en calidad de encargada, de la bacterióloga Teresa Victoria Dávila Sanabria, sirve para recordar a las cuatro damas que en la historia de la ciudad han estado al frente de los destinos de la ciudad.
La primera fue la señorita Mercedes Montejo Albarracín, quien se desempeñó con lujo de competencia en 1958, tanto que el concejo municipal al elogiar su tarea expresó: “Ojalá todos los alcaldes, antes que políticos de partido, fuesen administradores de interés común para la patria”. Mercedes Montejo fue la primera alcaldesa que tuvo el país.
Después llegó Margarita Quijano Rico, entre 1967 y 1968, siendo destituida por el entonces gobernador Antonio Bayona Ortiz. La decisión del mandatario causó la protesta de la ciudadanía, tanto que el día que ella dejó el cargo el  Sindicato de Trabajadores de Acerías Paz de Río lideró una manifestación de simpatía y respaldo.
María Paulina Ferro fue alcaldesa entre 1979 y 1981. Según el periódico “Gatosuelto”, debió abandonar la alcaldía “al caer en desgracia política con su jefe María Izquierdo de Rodríguez. A María Paulina Ferro se le deben las palmas que hoy engalanan el Parque de la Villa y la carrera 11 de la ciudad.
En 1988 asumió por un período muy corto la abogada antioqueña Claudia Helena Medina Restrepo, designada directamente por el entonces Ministerio de Gobierno para apaciguar problemas políticos que para entonces se presentaban en Sogamoso. Recordamos a esta profesional al destacar como necesaria la recuperación del barrio Santa Ana-Mochacá y que si estuviera en sus manos procuraría, además, la instalación de un teleférico entre Santa Bárbara y el Cerro de Chacón, lo que sería el despertar del turismo para esta región.


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CINCO CANDIDATOS VAN POR LA ALCALDÍA DE SOGAMOSO




El quinteto lo integran una novel dama y cuatro experimentados varones

Esperanza Isaza de Parra, candidata del Partido Liberal.


Juan Carlos Ostos Guevara, candidato de  la “U”.

Al cierre de las inscripciones de candidatos a la alcaldía de Sogamoso, el pasado 12 de noviembre, una dama desconocida en la actividad política y cuatro varones experimentados en estos menesteres, unos más que otros, se postularon para reemplazar al arquitecto Enrique Javier Camargo Valencia por el resto de su mandato, mandato que quedó inconcluso por un fallo del Consejo de Estado que anuló la elección por irregularidades establecidas en el proceso de la inscripción de su candidatura. El nombre del nuevo alcalde se conocerá el próximo 13 de diciembre próximo, cuando se llevarán a cabo las elecciones.
Los candidatos
Esperanza Isaza de Parra, la propietaria de los autoservicios La Canasta, se convirtió en la candidata del Partido Liberal, aval que le fue tramitado por el representante a la Cámara, Germán Olano Becerra. La señora de Parra, nacida en Bucaramanga, en 1955, fue seleccionada como la bandera del grupo del ex alcalde Camargo Valencia, quien la acompañó en el momento de su inscripción, al lado de los concejales Jorge Dilker Sánchez y Mauricio Morris, y el pastor Horacio Villamil, de la Iglesia Fuente Viva.


Gabriel Peña Baracaldo, candidato del Partido Verde.



Fernando Castillo Castro, candidato de “Convergencia Ciudadana”.
El matemático y geólogo, Juan Carlos Ostos Guevara, quien se inscribió con el aval del Partido de la “U”, fue acompañado durante el acto formal de su inscripción por un nutrido grupo de seguidores y jefes políticos regionales y nacionales, como Plinio Olano Becerra, Luís Guillermo Barrera Gutiérrez, Cristóbal Rodríguez Hernández, Luís Eduardo Rodríguez Pérez,  Martín Leonardo Bonilla, Alexánder Manrique Gutiérrez y Hugo Alberto Barrera Benavides.


Luís Alejandro Gutiérrez, candidato Alianza Nacional Indígena.
 El abogado y ex asesor de la Procuraduría General de la Nación, Gabriel Peña Baracaldo, es el candidato del Partido Verde a la alcaldía de la “Ciudad del Sol”. Lo acompañaron en su inscripción ante el registrador municipal, Henry Vargas, el general (r.) Carlos Alberto Fracica Naranjo, el estudiante de derecho José Barrera y Henry Córdoba Higuera, entre otras pocas personas.
El abogado, egresado de la UPTC, ex candidato a la Asamblea de Boyacá en las elecciones de 2007, Luís Alejandro Gutiérrez Sanabria, inscribió su nombre con el aval del Movimiento Alianza Nacional Indígena, quien estuvo acompañado por el ex gerente de la Compañía de Servicios Públicos de Sogamoso, Jairo Ojeda Suancha, quien será el gerente de la campaña de este joven aspirante a regir los destinos de Sogamoso en los dos próximos años. Este hecho marcó el distanciamiento de Ojeda con el Partido Verde.
El último en inscribirse ante la Registraduría Municipal de Sogamoso fue el arquitecto Fernando Castillo Castro, quien lo hizo a nombre de Convergencia Ciudadana, aval que le fue otorgado directamente por el presidente de este movimiento, Luis Alberto Gil.
La inscripción de los aspirantes tuvo tono diferente. Mientras a Ostos le siguió un crecido número de simpatizantes, que avivan a su líder al ritmo de una papayera, los seguidores de Esperanza Isaza de Parra, la mayoría de ellos empleados contratistas de la administración municipal, provistos de bobas de color rojo, eran más parcos en su alegría. El joven Alejandro Gutiérrez llegó a la Registraduría acompañado de tan solo 20 simpatizantes, número similar acompañó a Gabriel Peña Baracaldo, mientras que Fernando Castillo Castro estuvo asistido por tan solo dos amigos.
Al término de la inscripción de los candidatos se conoció que la ingerencia de German Olano en las decisiones del liberalismo sogamoseño, hizo que los integrantes del recientemente elegido Directorio Municipal dividieran sus apoyos entre los cinco candidatos en contienda. Con este hecho, en opinión de algunos entendidos, el liberalismo de Sogamoso sigue perdiendo identidad.

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EL INICUO VÍA CRUSIS DE LA SALUD EN SOGAMOSO


En la Nueva Eps los pacientes llevan las de perder
Miserable, por decir lo menos, es la suerte de los afiliados a las empresas prestadoras de salud en Sogamoso. La publicidad que de ellas se hace por radio y televisión es un engaño, pues otro es el calvario a que son llevados los afiliados y beneficiarios cuando por cualquier circunstancia deben acudir a sus “servicios”.
A continuación presentamos  las estaciones de uno de estos vía crucis, como una sola muestra de lo que es ese suplicio, vivido en carne propia por una de las tantas víctimas de la Nueva eps, empresa que se promociona como “afortunados de ofrecer un nuevo servicio de salud”.
I Estación:
El paciente acude, afectado por severos problemas oftalmológicos, al especialista, quien tras el examen correspondiente formula un producto No Pos (no incluido en el Plan Obligatorio de Salud), adjuntando la historia clínica que respalda la necesidad que al enfermo se le suministre ese medicamento esencial.
II Estación:

Aviso que no orienta.
Después del mediodía del día martes 13 de octubre el paciente se dirige al Edificio Colombia, con sus años acuestas, para adelantar los trámites requeridos para la entrega del mencionado medicamento. El martirio comienza con el ascenso al “monte calvario”  por una pesada cuesta, que son las escaleras que dan acceso al edificio administrativo de la Nueva eps, cuya coordinadora es la doctora Sonia Pulgarín.
El paciente solicita la ficha que le garantiza ser atendido por el orden de llegada.  Al llamado del número que le tocó en suerte informa el por qué acude a los servicios de esa Eps. Y tras su inquietud recibe el primer latigazo: “Las autorizaciones se dan únicamente entre ocho de la mañana y doce meridiano. No ve el aviso que hay allí y en efecto allí hay un aviso que no orienta nada ni a nadie: “Horario de radicación CTC únicamente de 8:00 a.m. a 12:00 p.m., gracias”. La funcionaria se muestra bondadosa diciéndole al paciente: “tiene que venir el martes, hace cola y con gusto lo atendemos, y para que vaya ganando tiempo lleve este formulario para que el médico que lo atendió lo llene y el martes cuando venga lo trae, no se le olvide”. El documento adjunto al formulario tiene este encabezado:” Señor Afiliado: a continuación le explicamos lo que debe hacer para tramitar una orden médica de un procedimiento, medicamento o insumo que no esté contemlado en el Plan Obligatorio de Salud…”, pero lo curioso es que el documento se ocupa de informar lo que debe hacer el médico en estos casos y al afiliado lo responsabiliza “del cuidado con que se diligencien los documentos señalados”, cuidado del que depende que no se presenten devoluciones o demoras injustificadas… Asunto curioso este, pues el afiliado está obligado a saber más que el galeno para rechazar o no el formulario que éste sabiamente debe llenar. Vainas de la tramitomanía y no de la tramitología.
El paciente sale con la cabeza gacha,  cavilando sobre el significado de las letras CTC que aparecen en el aviso y solo encuentra que CTC era la sigla de la Confederación Colombiana de Trabajadores que dirigiera el asesinado líder sindical José Raquel Mercado. Luego hace memoria y recuerda que tres meses atrás la atención para este trámite era entre las 8:00 y 10:00 horas de la mañana y entre las 2:00 y 4:00 horas de la tarde, de lunes a viernes, donde atendía una doctora que a veces estaba de buenas pulgas y otras no.

Los pacientes ascienden al “monte calvario” en que se ha convertido la Nueva EPS en Sogamoso.
El frustado paciente sale con su formulario y lo lleva al consultorio del oftalmólogo, que tiene su consultorio en el edificio El Sol, del Parque de La Villa, para que lo llene. Allí una formal secretaria lo atiende y le dice: “con gusto, venga el martes, si quiere bien temprano, para que lleve el formulario debidamente diligenciado”.
III Estación:
El paciente se presenta en la tarde del miércoles 14 de octubre, porque quiso dar unas horas de ventaja para que al llegar el formulario de marras estuviera listo. Y efectivamente lo estaba y  al recibirlo de manos de la gentil secretaria se dice: “ya con este papel, madrugo mañana y tramito la autorización para el bendito medicamente No Pos”, y con su papel en la mano sale del consultorio del doctor Fernández -como el jibarito de la canción con que el animador de la televisión, Pacheco, se estrenó como cantante-, “lleno de contento con su cargamento” de ilusiones.
IV Estación
El paciente llega al “monte calvario” hacia las diez de la mañana del jueves 15 de octubre, recibe su ficha para hacer turno y cuando lo llaman presenta fórmula, formulario y copias de documentos, por si acaso se presenta algún inconveniente. Y ni mago que fuera, ¡se presentaron! La funcionaria examina con detenimiento los papeles, mientras el afiliado a la Nueva eps repasa el aviso y al encontrarse con las letras CTC se atreve a preguntar: ¿y qué significa CTC? La funcionaria sin levantar la cabeza responde: “Comité Técnico Científico”. Si estas tres palabras aparecieran en el avisito tampoco orientarían a nadie. Sorpresivamente la funcionaria empieza a hacer reparos sobre los documentos que están en sus manos y dice: “en el resumen de la historia médica no está claro si el medicamento que le formulan es el comercial o el genérico”, a lo cual el paciente pregunta: ¿Dígame señorita, el que no haya esa precisión es culpa mía?”, y ella responde, “no, pero el asunto es que no está claro”, dice como aceptando la reacción del hombre y prosigue su minuciosa exploración de papeles. Segundos despues, como su hubiera hallado la clave reina para martirizar al paciente, expresa: “En el formulario, el médico no precisa la dosificación del medicamento, por lo cual me resulta necesario devolverle el formulario para que el oftalmólogo lo corrija y aclare”. “Un momento, señorita, y si es falla del médico por qué el paciente tiene que pagar los platos rotos, ¿por qué no le indican a los médicos la forma precisa como deben llenar ess formularios?, yo no creo que el médico se haya equivocado, o es que el médico es un bruto”, termina preguntando el ya alterado tramitador, tomando un lapicero y encerrando con un círculo el punto donde el oftalmólogo indicó la dosificación del medicamenteo y vuelve a preguntar: “¿Es que el médico es un bruto, que no sabe de dosificaciones del producto?” y la funcionara apenas acierta a decir “parece que sí; pero tengo que devolver el formulario para que el médico haga las precisiones”.
V Estación:
Con la cola entre las piernas, el paciente sale raudo hacia el consultorio del oftalmólogo buscando remedio para las observaciones de la funcionaria. Allí lo recibe la gentil secretaria, quien se sorprende de los reparos hechos. Son las doce del día. Ella consigue a su jefe por celular y le informa lo acontecido, tras lo cual solicita dejar el formulario para que el doctor Fernández atienda las exigencias de la tramitomanía. Por fortuna el paciente pudo ser atendido ese día, pues al día siguiente el médico entraría a disfrutar de un periodo de vacaciones.
VI Estación
El viernes 16 de octubre llueve intensamente sobre la ciudad. El paciente regresa al consultorio del médico Fernández y allí encuentra el formulario con la claridad exigida por los tramitómanos de la Nueva eps, e inmediatamente se dirige al “monte calvario” situado en el segundo piso del Edificio Colombia. Son las 10:15 de la mañana, con su ficha de turno en mano toma lugar en la sala de espera. Tras varios minutos, ¡milagro!, una de las funcionarias llama al martir, sin que por la ficha sea su turno, para atenderlo. Le pide los papeles y empieza a revisarlos, de pronto como que encuentra oportunidad para devolver el formulario, pero se frena y hace que el paciente nuevamente tome asiento en la sala de espera. La demora en que éste  volvió a ser llamado le dio tiempo  a éste para escribir el siguiente breve poema que tituló “Protesta”, tenieniendo como destinataria a la doctora Sonia Pulgarín, coordinadora de la Nueva eps en Sogamoso:
Cada día la muerte asoma sus fauces
llega vestida con nombres rimbombantes
Nueva eps, Saludcoop, seguridad social
sus almas como sus corazones son yertos
mientras la fila de los sentenciados crece
sometidos al arbitrio de funcionarios indolentes
haciendo más penoso el curso de papeles
a cada petición esgrimen razones insolentes.
Así la vida de los pacientes se escabulle en trámites
en ires y venires, para llevarlos a la muerte.
¡En mi patria la salud no tiene precio!


Al momento de pedir una cita se inicia el calvario en la Nueva EPS.
Transcurridos largos minutos, la empleada llama al paciente para entregarle la autorización para reclamar el medicamento No Pos. Antes de abandonar el “monte calvario”, el mismo paciente indaga a la funcionaria si con essa autorización puede ir directamente a la farmacia a solicitar la entrega del medicamento o tiene que ir a que le transcriban la fórmula y ella responde: “No, vaya directamente a la farmacia, que sin ningún problema le entregarán la droga”. Con el alma animada el paciente sale orondo rumbo a la farmacia de la Nueva eps, frente al Palacio de Justicia.
VII Estación:
Faltan diez minutos para las 12 del día, la hora en que la farmacia suspende la atención al público- El paciente saluda y presenta la autorización que lleva para que le entreguen el esquivo medicamento. La empleada que atiende el dispensario procede al lleno de los papeles para hacer la entrega cuando… “No señor, no le puedo entregar el medicamento porque tiene que ir a la sede de la Nueva eps, de la carrera 10ª para que le transcriban la fórmula”. Como alma que lleva el diablo, el paciente con la velocidad que le permiten sus gastadas piernas, recorre la media cuadra que distancia las dos sedes y allí encuentra, por fortuna, a una doctora encargada ahora de la tarea de transcribir fórmulas. Con la nueva fórmula, el afligido paciente hace que sus pies vuelen y llega a la farmacia donde la empleada está cerrando la puerta, porque ya es hora de irse almorzar, pero ella gentilmente lo atiende y termina el trámite para entregar la deseada medicina. Así termina este penoso vía crucis, el mismo que a diario decenas de hombres y mujeres, enfermos de todas las condiciones, campesinos sin capacidad de defensa, realizan para intentar alargarle a su vida unos años más.

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Cómo hacer menos penoso el calvario
Tras haber concluido la nada fácil faena, el paciente hace estas preguntas a los tramitómanos de la Nueva Eps:
1. ¿Por qué no proveen a los médicos generales y especialistas de formularios para tramitar los servicios no incluidos en el POS?
2.- ¿Por qué no instruyen a los médicos generales y especilistas sobre cómo llenar esos formularios?
3.- ¿Por qué no instruir o capacitar a los médicos generales y especialistas que deben incluir en el resumen de la história clínica que debe acompañar a los formularios de marras?
4.- ¿Por qué no instalar una batería de baños en el “monte calvario” del edificio Colombia para el servicio de los pacientes -hombres y mujeres- que deben permanecer bastante tiempo en la sala de espera?

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¿HABRÁ POSIBILIDAD DE UNA RECONCILIACIÓN?


A los esposos Escarria los distanció la política


William Escarria Peña.
Por varios años los sogamoseños se acostumbraron a ver una pareja, trabajando hombro a hombro, en el quehacer político y educativo de la ciudad. En el barrio El Recreo levantaron el Instituto Técnico de Colombia, del que abrieron sucursales en otras ciudades de Boyacá y Casanare, labor que combinaron con las actividades sociales y políticas. En una época los vimos al frente del Club Rotario de Sogamoso y más luego buscando el respaldo ciudadano para lograr que el jefe de la familia llegara al concejo, objetivo que lograron.
Tras el paso del abogado William Escarria por el concejo, su esposa, la doctora Gladys Carrillo, mostró su ángel y capacidades frente a las comunidades que frecuentaban visitar, bien llevándo ayuda de tipo benéfico o apoyando sus proyectos comunitarios. En una de las mesas temáticas que presidió en su momento el gobernador Jorge Eduardo Londoño Ulloa, en las instalaciones del Centro Recreacional “La Ramada”, Gladys Carrillo tomó la palabra para ser vocera de uno de los proyectos que en la administración del alcalde Luís Guillermo Barrera reclamaba para esta ciudad.
En el pasado 2007, los esposos Escarria Carrillo recorrieron barrios y veredas, buscando el respaldo ciudadano para el programa político con el que William Escarria Peña quería llegar a la alcaldía de Sogamoso, proyecto que no recibió el espaldarazo esperado por esta pareja.

Gladys Carrillo.
Conocidos los resultados electorales que convirtieron al arquitecto Enrique Javier Camargo Valencia como sucesor de Luís Guillermo Barrera Gutiérrez y primera autoridad de Sogamoso, se conoció una noticia, por cierto sorpresiva por lo inesperada: Los esposos Escarria Carrillo se separaron.
Con el paso de los meses empezaron a florecer chismes y comentarios de diversa índole. En días pasados, en diálogo con el ex candidato a la alcaldía William Escarria Peña, logramos saber de su desencanto electoral, resultado que le permitió conocer que en política no hay amigos, pues tantos que lo animaron en su aspiración a la hora de la verdad no fueron a las urnas. A este resultado negativo se sumó otro mayor: la separación de la pareja, lo que conllevó también a que el trabajo educativo que venían realizando se partiera: William Escarria se quedó con las sedes del Instituto Técnico de Colombia de Duitama y Yopal, en tanto que las demás las siguió administrando Gladys Carrillo.
El bichito de la política, pese a los aguijonazos que dejó en esta familia, tras la separación, los sigue “picando”. En estos momentos William Escarria Peña respalda la aspiración del representante a la Cámara, Juan Córdoba, quien quiere llegar al Senado de la República por el Partido Conservador. Escarria está trabajando con Córdoba su elección a la Cámara de Representantes por el departamento de Casanare, pero confiando en el apoyo de los amigos boyacenses. Dice que decidió su apoyo a Córdoba por considerarlo “un hombre serio y decente en el ejercicio político”.
A Gladys Carrillo, al parecer, la cortejan amigos Partido Verde para que se sume a esas toldas.
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Escarria se confiesa
¿Doctor Escarria qué pasó con su matrimonio?
“Se que se tejieron muchos comentarios y chismes sobre mi separación. Se llegó a decir que yo tenía un hijo por fuera de mi ex matrimonio, lo que públicamente puedo calificar de falsedad, y que ello motivó la separación”.
Entonces,  ¿qué pasó?
“Mi salida de sogamoso fue por cuestiones de trabajo, a lo que se sumó la dedicación a las activiadades políticas, especialmente en el último año, donde uno se entrega tanto a atender gente, cada día desde muy temprano hasta muy noche, y ello fue minando la relación familiar. Llegó el momento en que no tenía tiempo para mi esposa y mi hijo. Esta situación terminó en la separación, las empresas se dividieron. La señora se quedó con las sedes de Sogamoso y Tunja y yo con las de Duitama y Yopal. De Gladys solo puedo decir que es una mujer excelente y no tengo motivo alguno para hablar mal de ella”
¿Volvería a hacer política en Sogamoso?
“No lo sé, por ahora estoy atendiendo las sedes del Instituto de Duitama y Yopal, por lo que debo estar viajando continuamente; y, además, acercándome a la gente de Casanare para que me conozcan y conozcan de mi aspiración política”
¿Es fácil hacer política en Casanare?
“No es fácil, pero hay algo especial: la gente abiertamente le dice a uno que sí lo apoya o le niega de una vez su apoyo. Actitud que no encontramos en Sogamoso, donde la gente no tiene la franqueza que uno espera”.
¿Qué opina de lo acontecido al alcalde Camargo?
“Naturalmente que yo no voté por él, pero lamento lo que le ocurrió y especialmente lo lamento por Sogamoso, porque una circunstancia de esta naturaleza lleva a afectar la gobernabilidad, a que se frenen los proyectos, se paralice la administración”.
¿Quién puede ser un buen alcalde?
“No es fácil decirlo, pues quienes han administrado a Sogamoso no han dado las respuestas que las necesidades del municipio demandan”
Entonces, ¿una mujer?
“Oiga, amigo periodista, ya es hora de que una mujer tome las riendas de la ciudad, pues las mujeres son más dedicadas, buenas administradoras, nada fáciles de sobornar”
¿Le suena Gladys Carrillo”
“Sí, ella puede ser una buena opción, es una mujer muy capaz, muy activa, sabe administrar, sería una buena candidata, una buena alcaldesa”
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Qué dice Gladys
A la directora del Instituto Técnico de Colombia, seccional Sogamoso, preguntamos sobre el lanzamiento que de su nombre hizo el doctor William Escarria como posible candidata a la alcaldía de la “Ciudad del Sol”, a lo cual respondió:
“Agradezco al doctor Escarria el honor que me hace, pero no he estado pensando en esa posibilidad”
¿Pero llegaría a aceptar ese ofrecimiento?
“Sé que las mujeres hoy estamos capacitadas para administrar, de ello muchas mujeres en diferentes cargos hemos dado muestras de honestidad y responsabilidad. Somos buenas administradoras. De llegar esa posibilidad no dudaría mucho en considerarla”.



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¿TRAMA O DRAMA DE MANUEL ANTONIO DÍAZ?


Autoridades desmienten su versión

Manuel Antonio Diaz, ¿se queja por quejarse?
De sus 64 años de edad, los últimos 10 han sido duros para Manuel Antonio Díaz, cuando su vida quedó en manos de los médicos, según relato que hizo a EL TELÉFONO ROJO DE SOGAMOSO. Cuenta que en principio los galenos le dijeron que padecía de cálculos renales y lo remitieron al Hospital Regional de Duitama y de allí  lo mandaron al Hospital San Rafael de Tunja, donde lo operaron para corregirle un problema de columna y tras la intervención quirúrgica le informaron que su situación se había complicado porque no tenía problemas de columna, sino un tumor de más de un kilo de peso.
Manuel Antonio refiere que hace poco los médicos en Sogamoso le dijeron que debía someterse a unas terapias y lo volvieron a remitir a Tunja para que allí se las hicieran. Pocos días después lo volvieron a operar y –afirma- que lo dejaron peor y ahora nadie quiere atenderlo ni en el Hospital de Sogamoso ni en las clínicas y no sabe qué hacer.
Admite que tiene SISBEN, pero –denuncia- en la ARS Comparta le dicen que no le cubren los cuidados médicos que necesita porque son de alto costo.
“En mi situación me ha tocado pedir limosna a los amigos y compañeros para mi sustento” dice en su lamento, señalando que vive en arriendo, no tiene recursos y sí dos hijos a quienes darles estudio.
Hace un año, después de que en Tunja le hicieron la segunda cirugía, que está en silla de ruedas. Antes de verse afectado en su salud se desempeñaba como chofer mecánico, prestando sus servicios a los médicos y concejales,
De su vida dice que nació en Sogamoso, fue bautizado en Duitama y su cédula de ciudadanía es de Bogotá. Vive en el sector de Los Alpes, en una casa propiedad de la señora Leonilde Salamanca.
A Manuel Antonio Díaz le resulta difícil movilizarse, debe acudir a las personas de buen corazón para que le ayuden a bajarlo de la silla y pagar la carrera de taxi, servicio que a veces algunos conductores prestan haciéndole una rebajita al valor de la tarifa.
En una de las clínicas de Sogamoso le dijeron que su caso merecía ser conocido en la Clínica del Dolor y ha estado preguntando dónde queda esa clínica y nadie le da razón.
“A veces voy buscando ayuda para que me den calmantes para el dolor y la jefa Fabiola, de la Secretaría de Salud, me dice que siempre voy con ese pretexto. Yo voy a que me den un calmante porque no puedo soportar el dolor y a veces me regalan unas pastas de acetaminofen o de otro medicamento y eso no me calma”, apunta Diaz, a quien encontramos buscando al Personero de Sogamoso para pedirle protección. Hasta aquí la vida relatada por este ciudadano.


Historia conocida
En la Secretaria de Salud hablamos con la jefa Fabiola Naranjo, y no solo ella sino otras compañeras de trabajo, quienes al oír el nombre de Manuel Antonio Díaz no vacilaron en afirmar que este señor es un paciente sumamente difícil de atender. Nos informaron que evidentemente este señor sufre de problemas de columna y por tal razón desde julio del 2007  se le afilió al SISBEN, además de vincularlo al programa del Adulto Mayor, del que cada dos meses recibe una ayuda económica. La Secretaría de Salud -se nos informó- hizo con Manuel Antonio lo que no ha hecho con otras personas: le dio una silla de ruedas, además de unas muletas, que no las utiliza. “A don Manuel es al enfermo que mejor atención se le brinda por parte de la Secretaría, lo que ha estado a nuestro alcance se lo hemos brindado”, dijo Fabiola Naranjo. En respuesta a la atención que se le brinda Diaz no ha hecho más que quejarse en la Procuraduría y en la Personería, donde su caso es bien conocido.

En la ARS Comparta, su directora Sandra Tarazona, dijo que “don Manuelito es un paciente al que se le ha atendido debidamente, pero parece que él no asume su enfermedad como tal”. Anotó que el vive entutelando a la ARS, se queja en todas partes pero “aquí –reiteró la funcionaria- le hemos dado los servicios que la ley nos ordena, e incluso en algunos casos hemos ido más allá, pero él jamás queda contento”. En términos generales, dicen en las oficinas a las que acude, es un paciente difícil de manejar.

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